Tiene ganas de putearme por no escribir, cierto??
Pues váyase a la mierda... me aburrí de quebrarme la cabeza pensando en qué explicación le daré por no haber escrito hace tanto tiempo, así que les diré la verdad: ME DABA PAJA.
Pero ya se me pasó la puñeta y tras pensar largamente con qué artículo podría regresar a hablarles sobre las alcalinas ideas que navegan mis neuronas, llegué a la conclusión de presentarles las 5 peores ideas que he tenido a lo largo de mi vida, pero no de mi oficio... si me diera el tiempo de hacer un ranking de las peores ideas publicitarias que he tenido, primero tendría que hacer una asociación estratégica con alguna editorial para reducir los costos de publicación, recibir alguna remuneración por las miles de horas perdidas y un convenio con la clínica de rehabilitación de la Teletón para aprender a escribir sin los dedos que, evidentemente, quedarían reducidos a un hato de muñones inservibles no más extensos que la primera falange proximal... ... si, estudié anatomía.
Entonces... mi TOP FIVE OF THE WORST IDEAS!!
5- Ofrecerme a cuidar a Carlos Arce durante la Gira de Estudios.
Carlitro era un gran amigo, de amplia distorción y espíritu rockero, que compartía las esquizoides jornadas escolares conmigo por allá por el año 1998, en segundo medio. Ese año nos fuimos de gira de estudios, viaje que al compararlo con los que se pegan los cabros hoy en día, fue una mierda; un tour por el norte de Chile. La primera noche fue muy distorcionada en Calama, tras una parada técnica de abastecimiento etílico en Antofapasta, nos lanzamos en el mismo hotel a la vida loca del alcohol y la primera borrachera registrada de muchos calasancios... entre ellos, Carlitro, quien no conforme con ese incidente, decidió emborracharse, también, la noche que salíamos a carretear a la otrora "New Pink Cadillac Discoteque". Esa fatídica noche cenamos tallarines con crema y, para beber, jugo de frambuesa. Éramos 2º medio bacilando en la discoteque cuando Carlitros fue declarado desaparecido, y pese a que una presunta desgracia es declarada solo con 24 horas de ausencia, salimos a buscarlo... fue entonces que me lo encontré reflexionando sobre los músculos digestivos superiores en compañía del dios Water... para mi mala cuea, entró en ese momento Javier Salinas, profesor a cargo del grupo curso, quien tras ver a Carlitros en ese estado preguntó abiertamente a un desierto baño "quién se lleva y cuida a Carlos en el hotel?"... adivinen quien dijo yo. "Estuvo la raja", "el mejor carrete de mi vida", "cachaste cuando el Lucho hizo...", "cachaste la mina que se comió el...", "hueón, estaban todas calientes, te comia'i a la que queria'i"... escuché con tristeza el resto del viaje, y de esa noche solo tengo un recuerdo; una polera blanca con una mancha rosada en forma de fideo junto al cuello.

4.- Defender a Paty en Iquique
Si bien es una hazaña de la que me premio hasta el día de hoy, no es falso decir que fue una pésima idea. La historia es extensa, así que la resumiré en que esta mina, a quien yo quería mucho y solía ser una de mis mejores amigas, se puso a "pololear" con un pelotudo llamado Gonzalo. Quien, además de ser un celoso del carajo, era un pinganilla de mierda. El asunto fue que tras presenciar como el muy marica le dio una bofetada acusándola de ser una puta, me lancé sobre él propinándole todo tipo de golpes, enceguecido por la furia, solo pude entrar en razón cuando me vi apoyado contra un muro y pateándolo en el suelo. El error? No haber seguido pateándolo, porque mi rival gallardamente se puso de pie y chifló una linda melodía, unos segundos más tarde apareció un tropel de antropopitecus flaittae que me surtieron una sabrosa ensalada de golpes. Todo para terminar con una escena a lo "El Padrino" o "Taxi Driver", pero bien chanta, y un cigarrillo apagado sobre el dorso de mi mano izquierda... maleteros de mierda.
3.- Creer que se puede estudiar y trabajar, a la vez, y con facilidad
Corría mi tercer año de publicidad cuando Sergio "Alopesia diferida" Fuenzalida me invitó a trabajar junto al Coipo Atómico a Alma Inc. Bueno... qué más tengo que decir?... por dármelas de grande en ese momento, ahora tengo que estar estudiando las maravillosas ciencias de las Bases de Datos, la Multimedia y la Ética profesional... si algún infante o joven chileno de 18 a 21 años está leyendo esto: NO TRABAJE Y ESTUDIE A LA VEZ A MENOS QUE SEA ESTRICTAMENTE NECESARIO!!
2.- Ese primer vaso de vodka naranja antes del primer toque Si no fuese por ese primer vaso de vodka naranja antes de la primera tocata en que participé, hoy podría decir "nunca se me ha apagado la tele" y "no sé lo que es la caña". Mas el licor puede ser definido, acertadamente, como valor en botella... y valor me faltaba para enfrentar al monstruo de Macul. Tras consumir varios vasos de ese dulce nectar de insípido sabor alcohólico, me encontraba listo y presto para mi presentación... la espectación era mucha y los latidos de mi corazón retumbaban en mi cuerpo al ritmo de las palmas de los asistentes. La vida del rockstar estaba a mis pies, pronto dejaría de ser uno más, para ser "ese" que toca bajo. Los efetcos del alghool lla eztabn empppizando a sentirssss... un salto para que la multitud coreara mi nombre y pasar a la posteridad, un momento que jamás olvidaría...
... es de mañana, duermo en una cama que no es mía, mi boca saborea las últimas 3 comidas a la vez con un dejo a jugo de naranja y tabaco... no me acuerdo qué chucha pasó anoche. Mi cabeza duele... quiero morir.
Pero lo historia no acaba ahí, no señor!... porque después me mostraron el video de mi presentación esa noche y la fiesta post-recital a la que asistimos... hoy no puedo decir "nunca se me ha apagado la tele" o "no sé lo que es la caña"... pero si puedo decir; "si tomo vodka naranja, me vuelvo loca".

1.- "Yo me consigo los pitos para el recital de Ska-P!!"
Pasé 6 horas detenido y me sacaron la chucha por dármelas de dealer... y me niego a hablar más de ello, porque aún siento vergüenza por ESE error cometido... ¡¿cómo tan hueón?!